La estimulación entre los 18 y 19 meses
En esta etapa, el niño camina ya con mayor seguridad y suele sentir placer al subir y bajar escaleras, siempre con la ayuda de alguna persona mayor. Esa actividad ayuda a controlar el equilibrio de su cuerpo. Su vocabulario consta de alrededor de cien palabras y habla de una forma tal que resulta bastante entendible, si bien aún necesita correcciones.
Es también hacia el año y medio cuando comienza un aprendizaje fundamental que también forma parte de la estimulación que todo niño debe recibir: el dejar los pañales.
Actividades para favorecer el desarrollo motriz
- Juegue con el niño a la pelota.
- Tómelo fuerte de las manos y de las muñecas y levántelo en el aire.
- Ya hace unos meses que usted ha puesto música movida y lo ha incitado a bailar. Ahora, haga sonar una música más lenta y estimado a experimentar posibilidades corporales de movimiento que no consistan exactamente en bailar. Por ejemplo, mover solamente una mano al compás de la música, “bailar” sentado y moviendo únicamente un pie, etcétera.
- En un jardín, patio o en ligares de la casa que tengan el espacio libre suficiente, juegue a correr al niño.
- Enuncie movimientos, hágalos y estimule al niño a imitarla. Por ejemplo: “Ahora nos agachamos”, “ahora golpeamos el piso con las manos”, “ahora levantarnos las manos bien, bien alto”, etcétera.
Actividades para favorecer el desarrollo de la coordinación fina
- Estimule al niño a imitar todas las actividades vinculadas a la coordinación fina que realizan los adultos. Para favorecer también el desarrollo del lenguaje: hágalo mediante preguntas del tipo: “¿Cómo se peina mamá?”, “¿cómo hace papá, para hablar por teléfono?”.
- Colóquense frente al televisor, ayude al niño a tomar el control remoto y muéstrele de qué manera, apretando las teclas, cambia la imagen en la pantalla.
- Enséñele a prender el aparato de radio y a mover el dial.
- Muéstrele cómo cambian los sonidos a medida que se modifica de estación.
- Estimúlelo a realizar pequeñas tareas: llevarle un objeto a su padre o alguno de sus hermanos, alcanzarle su vasito de plástico para que usted se lo llene de bebida, etcétera.
- Si en la casa hay una computadora, siéntese frente a ella con el niño en su falda y estimúlelo a tocar las teclas. Muéstrele cómo cambia la pantalla a medida que él aprieta el teclado.
Suminístrele hojas de papel (pueden ser de diario, de revista, la envoltura de algún paquete, etcétera) y enséñele a cortarlas con la mano.
Actividades para favorecer el desarrollo del lenguaje
- Enséñele una canción infantil y acompáñela con gestos, como por ejemplo: “El payaso Plin–plin se sonó la nariz y con un estornudo hizo fuerte ¡atchís!”.
- Cuando salgan de paseo, muéstrele objetos.
- Pregunte le cómo se llaman. Esta actividad, también favorece el desarrollo motriz.
- Háblele con distintos objetivos de comunicación para que pueda comenzar a diferenciarlos: para explicarle, para explicarle, para darle una orden, etcétera.
- Cuando en la plaza se relacione con otros niños, anímelo a que le pregunte el nombre. Al volver a la casa pregúntele si lo recuerda, por ejemplo: “¿Te acuerdas cómo se llamaba el nene rubio con el que jugaste?” Si el pequeño no puede recordar el nombre, dígaselo e incítelo a que lo repita, Por supuesto, esta actividad también favorece el desarrollo social,
- Si en la casa hay contestador automático en el teléfono, desde escuchar algún mensaje y explíquele que es alguien que estaba lejos, que se quiere comunicar, etcétera.
Actividades para favorecer el desarrollo social
- Continúe con las actividades que venía realizando en meses pasados.
Otras actividades:
- Compren juntos un muñeco que sea del agrado del niño. Puede ser una figura humana o animal, Una vez en casa, pídale que desenvuelva d paquete (para favorecer su coordinación fina) y solicítele que le ponga un nombre (para desarrollar el lenguaje). A partir de allí podrá realizar múltiples actividades. Por ejemplo, preguntarle al niño: “¿Dónde está el oso Pepo?”, de manera tal que el pequeño responda, Luego, pídale que vaya a buscarlo.
- Si, además, el muñeco tiene variedad de ropa, el niño podrá asimismo desarrollar su coordinación fina, vistiéndolo y desvistiéndolo.
- Compre u haga una planta con un brote. Pídale al niño que le ponga un nombre y dígale que, a partir de ese día, esa será su plantita. Explíquele que debe regalarla para que no tenga sed y enséñele a hacerlo. Diariamente, o cuando la planta en cuestión lo requiera, recuerde le que debe regarla. Si el pequeño no puede hacerlo por s mismo, ayúdela Esta actividad, además de placentera, fomenta el amor por la naturaleza, la motricidad y la coordinación fina y desarrolla el sentido de responsabilidad.
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