Archivo de la etiqueta: recomendaciones para cuidar los 5 sentidos

Los aromas de tu bebe

Los aromas de tu bebePor Janet Varas
La naturaleza ha dotado a los humanos de cinco sentidos para poder percibir el mundo: el gusto, el tacto, la vista, la audición y el olfato. Éste último es en esencia el sentido primordial, que evoca los recuerdos y al mismo tiempo, mejora el desarrollo cognitivo de los niños a través de los aromas que perciben.

El olfato es, en definición, uno de los cinco sentidos que permite distinguir y procesar los olores: sin embargo, con el paso del tiempo se ha demostrado que es uno de los sentidos más fuertes al nacer, y que tiene una alta influencia en la percepción del mundo y de cómo nos relacionamos con éste desde el momento en que nacemos.

El desarrollo del sentido del olfato en los recién nacidos se da como resultado en primera instancia, de la relación madre-hijo, pues el aroma de la madre es el primer olor que percibe el bebé. En ese momento, se inicia toda la experiencia olfativa de nuestra vida.

El proceso cerebral de la percepción olfativa comienza en el sistema límbico, que controla las emociones, la memoria y la conducta. Los olores permiten a los nitros reconocer alimentos, personas, lugares, sin la mínima oportunidad de malinterpretados, pues esta percepción se queda almacenada en el mundo instintivo de cada uno de ellos.

No es una sorpresa que aromatizar una habitación con fragancias agradables, tenga un efecto positivo para el desarrollo de los niños, tal y como nos menciona Sonia Limón, química y psicóloga: “Si te encuentras en algún lugar sucio o que huele mal, se ve influenciado tu estado de ánimo; por el contrario, si estás en una habitación donde huele rico y fresco, tu actitud es otra. En los bebés y niños pasa lo mismo, pues si están en un ambiente agradable, el aroma influye de manera positiva en su desarrollo y comportamiento”.

Durante la infancia se tiene una mayor sensibilidad a los olores, dando como resultado que los nitros tengan una mayor facilidad de percepción olfativa, de modo que el beneficio de los aromas en ellos se incrementa aún más que en los adultos. Los aromas ejercen una grande influencia sobre el comportamiento de los niños, ya que hablan de forma directa en su mente, sin necesidad de etiquetas e interpretaciones.

La memoria olfativa actúa de forma directa en la percepción de las personas, sobre todo en los niños, ya que cuando identifican un olor, es automático les evoca diversas sensaciones. Éstas pueden ser, tanto positivas como negativas, dependiendo de la asociación del aroma que perciben con una determinada situación o lugar.

Por ejemplo: si la habitación huele a lavada y ésta representa un lugar donde se pueden sentir tranquilos, seguros, cuando perciban ese aroma recordarán aquel lugar que les genera bienestar. Por el contrario, si algo huele mal como pudiera ser el cuarto de baño, evitarán a toda costa encontrarse en él, por aquello que representa.

Por eso es muy importante que en los primeros años de vida. Los niños se desarrollen en ambiente es con aromas agradables. Hoy en día existen diversas opciones en el mercado que no son riesgosas pan la salud de los niños, mantienen el hogar fresco y limpio y contribuyen al cuidado del medio ambiente, pues cada vez más se utiliza tecnología verde para el desarrollo de estos aromatizantes.

Suavizando los sentidos a través del olfato:

  • Eucalipto: Brinda seguridad y relajación; obvia dolores articulares  y sirve de repelente de insectos.
  • Lavanda: Induce al sueño y alivia dolores de cabeza.
  • Mandarina: Calmo y reconforta.
  • Manzanilla: Relaja y disipa tensiones.
  • Menta: Relaja y favorece la concentración, imaginación y creatividad; alivia el ardor estomacal.
  • Rosa: Relajante.
  • limón: Refrescante y estimulante.
  • Naranja: Eneraetizante..
  • Jazmín: Antidepresivo.
  • Sandía: Equilibrante.
  • Coco: Vigorizante.
  • Fresa: Eleva el ánimo.

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Fuente: CEBRECE